Todo entra por los ojos
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Mucho de lo que se refiere al aprendizaje del bebé está relacionado directamente con los estímulos visuales que percibe.
Desde el nacimiento y durante el primer año del bebé, su sistema visual es inmaduro. Aunque puede diferenciar luz de oscuridad, todavía no ha desarrollado la capacidad para enfocar los objetos. Todavía no puede seguir con su vista la trayectoria de un objeto en movimiento. Poco a poco, va percibiendo contrastes de rojo, negro y blanco. |
Entre el primer y tercer mes de vida, las imágenes que verá se desarrollarán en la gama del blanco y negro, además de poder seguir un objeto en un ángulo de 90°, mirará a sus padres atentamente y luego descubrirá sus manos y pies.
Estimular la percepción visual del niño contribuirá al desarrollo de las siguientes habilidades:
- Desarrollará su capacidad de atención y enfoque de objetos.
- Discriminación progresiva de formas y figuras.
- Ayudará al conocimiento básico de los objetos.
- Motivará la curiosidad por explorar y manipular un objeto.
¿Cómo estimular?
Conseguir tarjetas de estimulación visual para poder realizar las sesiones.
Se recomienda realizar pequeñas sesiones en ambientes tranquilos con luz apropiada. Realizar todos los días sesiones cortas.
A continuación nos debemos ubicar frente a los ojos del niño, respetando unos 30 cm de distancia. Luego esperaremos a que centre la mirada para empezar a mover las tarjetas.
Seguidamente, empezar a mover lentamente la tarjeta para buscar en el bebé un seguimiento horizontal, hacia el lado izquierdo y derecho de su oreja. Después continuar realizando movimientos verticales, a la altura del centro y moverlos lentamente desde la frente del bebé, hasta su pecho. Seguir con movimientos diagonales y circulares.
Reconoce signos de alerta
Los ejercicios de estimulación visual te ayudarán a reconocer signos de alerta en tu bebé. De ser así, acude al pediatra si tu pequeño presenta algunas de estas características: