MÚSICA Y MOVIMIENTO


¿Quién no ha sentido la necesidad de mover un pie, los dedos o la cabeza al empezar a escuchar una canción? Esto se debe la música tiene elementos como el ritmo, la melodía y el compás y el cuerpo es sensible a estos estímulos, por este motivo reacciona ante ellos.

La música y el movimiento están íntimamente relacionados, si partimos de la premisa que todo aquello que se mueve produce un sonido y que todo sonido produce movimiento, estaríamos confirmando esta interacción que se produce entre ambos.

Es claro que la música es un elemento que sólo puede ser percibido a través de los sentidos y que el movimiento sólo se puede representar a través del cuerpo. Es a través de la vía auditiva que el sonido ingresa y llega hasta el cerebro, donde éste se procesa y se transforma en una reacción motora

Se han realizado estudios acerca de la relación que existe entre la música y el movimiento, estos estudios consistieron en enseñar a una persona una melodía a través de un instrumento musical y luego de un tiempo exponerlo nuevamente al sonido de dicha melodía.

El resultado fue que al oír la melodía no sólo se activó la zona auditiva del cerebro, sino que también se activaron zonas relacionadas con el aspecto motor, lo cual demuestra que la música y el movimiento van de la mano, porque una complementa a la otra.

Mediante la Música podemos desarrollar el ritmo, el equilibrio, las nociones de espacio y tiempo, mientras que a través del movimiento se favorece la exploración, el descubrimiento y desarrollo de habilidades motoras, así como la expresión corporal y la imaginación.

Actividades musicales para ejecutarlas a través del cuerpo:
• Representar un cuento musical en la que participe el niño haciendo uso de su cuerpo para expresarse.
• Bailar diferentes ritmos y géneros.
• Crear coreografías a las canciones.
• Realizar un movimiento ante un sonido específico (tambor-marcha, silbato-vuelta, claves-saltos, etc.)
• Seguir secuencias rítmicas haciendo uso de diferentes partes del cuerpo.
• Realizar juegos musicales como matatirutirulá.
• Escuchar pequeñas piezas de música clásica y que el niño se mueva de acuerdo a lo que la música le hace sentir.

Aspectos a considerar para la realización de las actividades:
• El espacio debe ser amplio y libre de obstáculos.
• Tener los materiales a usar listos, con anticipación.
• Colocar superficies blandas que amortigüen una posible caída.
• Implementar el ambiente con espejos para que el niño pueda observar los movimientos que realiza.
• Realizar las actividades sin zapatos (de preferencia).
• Hacer uso de todo el espacio.

Tanto padres como maestros deben utilizar la música como un recurso para estimular aspectos relacionados al movimiento. Los niños en edad escolar tienen gran capacidad musical que debe aprovecharse para el logro de objetivos en el área motora.

“El movimiento corporal es una conducta necesaria e imprescindible de todo ser humano. En él encontramos un lenguaje por medio del cual el hombre se expresa”. (Leonardo Riveiro Holgado – Profesor de Formación Rítmica y Danza de la Universidad Autónoma de Madrid).