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Inicialmente el bebé aprendió a controlar el cuello pudiendo así levantar la cabeza y mantenerla erguida. Posteriormente, el bebé comenzará a controlar su tronco y con ello logrará la adquisición de diferentes habilidades.
La primera pista que el bebé nos da para comunicarnos que ya está listo para iniciar su entrenamiento en el control del tronco es cuando observamos que levanta su cabeza estirando el cuello y los brazos con fuerza como pidiendo que lo carguen
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Lo primero que se debe hacer es enseñar al bebé a que gire, que se voltee estando boca abajo, una buena forma de lograr este propósito es haciendo uso de elementos de apoyo como:
Cilindro de Espuma o Rulo. Colocar al bebé dentro del cilindro echado boca abajo o boca arriba, mover suavemente el rulo permitiendo que el bebé pueda realizar los movimientos adecuados que solemos realizar al momento de girar.
Manta. Estirar la manta sobre la cama, echar al bebé boca abajo o baca arriba sobre la manta (cerca a uno de los bordes), levantar suavemente la manta por el borde más cercano al bebé y permitir que vivencie los movimientos giratorios.
Una vez que el bebé logra realizar estos giros podrá empezar a levantar el tronco hasta lograr sentarse con apoyo de sus manos, colocándolos entre sus piernas separadas, mientras que su troco se mantiene encorvado hacia adelante con un ligero balanceo debido a que aún no controla su equilibrio en esa posición y finalmente se sentará sin necesidad de un apoyo. Para ayudarlo podemos ofrecerle los siguientes materiales:
Cuña Pequeña. Echarlo boca abajo con el tronco elevado y un poco salido, ayudarlo a que se apoye con las manos intentando empujar su cuerpo hacia atrás.
Respaldar par Bebé. Acomodar al bebé apoyándolo en el respaldar. Usar este apoyo hasta observar que es capaz de mantener la espalda recta y las piernas juntas.
Asiento para Bebé. Sentar al bebé enseñándole la postura correcta (brazos sobre el asiento, espalda apoyada, piernas dobladas y ligeramente separadas.
El máximo logro en lo que respecta al control del tronco es el gateo, el cual se puede estimular con los siguientes elementos de apoyo:
Pelota Pilates. Con el bebé, boca abajo sobre la pelota, tomarlo de las piernas y balancearlo hacia adelante logrando que se proteja con las manos (reflejo de defensa).
Rodillo de Gateo. Colocar al bebé sobre el rodillo observando que por un lado esté arrodillado y por el otro lado las manos se apoyen en el piso con los brazos estirados. Una vez adquirida la posición, haremos girar el rodillo suavemente para que avance.