EL MOVIMIENTO Y LA EDUCACION PSICOMOTRIZ


            EL MOVIMIENTO Y LA EDUCACION PSICOMOTRIZ
La psicomotricidad permite el desarrollo integral del niño a través de la interacción del cuerpo con el medio externo; de esta manera el movimiento y la persona se relacionan y activan para llevar al niño a un desarrollo total y al equilibrio en sus dimensiones: motriz, afectiva, cognitiva y social.

La psicomotricidad busca desarrollar las capacidades motrices del bebe a través de la exploración del cuerpo y la interacción con el medio ambiente.

La educación psicomotriz, según Pierre Vayer permite lograr en el niño:

A. El desarrollo corporal (motriz), relacionado al control del movimiento en sí mismo.
B. Desarrollo mental (cognitivo), un buen control motor permite la adquisición de nociones básicas.
C. Desarrollo emocional (social y afectivo), un niño que puede moverse y descubrir el mundo es un niño bien adaptado y feliz.

Vayer, plantea que la educación psicomotriz debe ser pensada en función al niño, es decir, a su edad, a sus intereses, a sus necesidades y no en función a objetivos técnicos específicos (como aprender a leer), ni en función a postulados (teoría no directiva) ni en función a ciertas tradiciones.

Lagache, establece tres nociones esenciales para la educación psicomotriz que intervienen en el desarrollo logrando la interiorización del esquema corporal.

1.- La noción del propio cuerpo:

La construcción del esquema corporal (organización de las sensaciones relativas a su propio cuerpo en relación con los datos del mundo exterior), juega un papel fundamental en el desarrollo del niño, ya que dicha organización es el punto de partida de sus diversas posibilidades de acción.
  • El primer objeto que el niño percibe es su propio cuerpo.
  • Diferencia la satisfacción y el dolor.
  • Logra movilizaciones y desplazamientos.
  • Percibe sensaciones visuales, auditivas, táctiles, olfativas y gustativas.
  • Su cuerpo es el medio de interactuar y relacionarse con el medio ambiente.
2.- La noción de objeto.

Para adquirir un conocimiento del objeto, es necesario descubrir los principales elementos del mundo de los objetos: tiempo, espacio, número, textura, color y casualidad, son los principales elementos del mundo de los objetos con los que el niño interactúa, logrando:
  • Permanecer despierto.
  • Aprender a fijar un objeto con la mirada y también al dejar de fijarlo.
  • Por la presión y las manipulaciones en posición sedente, empieza a conocer las primeras nociones de dentro, fuera, arriba, abajo, etc.
  • La noción de color esta unida a la experiencia visual y debe estar impregnada de la acción corporal.
  • El niño construye sus primeras nociones del espacio (aquí, allí, cerca, lejos, nociones de fronteras, de límites) a través del reptar, gateo, marcha, etc.
  • Las nociones de tiempo que se adquieren con la capacidad motriz.
  • Los movimientos preparan para las operaciones lógicas, estructurando la percepción del objeto.
  • El niño aprende las palabras mediante la manipulación y la percepción de los objetos.
3.- La noción de los demás

El medio donde el niño vive, juega un papel preponderante en su desarrollo y está estrechamente relacionado a la actividad motriz y sensorial del niño. Estas relaciones con los demás están dominadas por la satisfacción de dos necesidades complementarias y fundamentales: necesidad de seguridad y de autonomía progresiva.
Las primeras relaciones y el clima afectivo determinan la elaboración de la autonomía progresiva:
  • El conocimiento del otro, inicialmente la madre, luego el padre, hermanos y después otros niños.
  • La relación de amistad que genera el campo afectivo: por un lado sentimientos de simpatía e interés, y por otro lado, sentimientos de decepción, frustración, celos, etc.
  • La colaboración con los demás.
  • El respeto a lo ajeno, que le permite al niño aceptar las nociones de permiso, prohibición, reglas, leyes, etc., que conforman la vida en sociedad.
La educación psicomotriz es una actividad educativa en la que el movimiento natural y vivido se constituye en el medio indispensable para lograr el desarrollo de la personalidad del niño.

Todas las actividades motrices están dirigidas a afianzar:

La relación consigo mismo, que lleva a la toma de conciencia de su cuerpo: como estructura total y segmentada.

La relación del niño con el medio exterior, de los seres y objetos.

Josefa Lora plantea que las clases de psicomotricidad deben comprometer el yo del niño tanto en el aspecto motor, intelectual y afectivo.

La tarea del movimiento es una actividad integral en la que siempre está presente la Acción, el Dialogo y la Diagramación.

La acción, está destinada a brindar experiencias corporales que permiten enriquecer la disponibilidad del movimiento.

El diálogo, proceso de expresión que permite la capacidad de comunicación del niño con el mundo de los objetos y de los otros.

La diagramación, que es la representación gráfica del movimiento mismo.


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