LA SEXUALIDAD EN LOS NIÑOS


            LA SEXUALIDAD EN LOS NIÑOS
La formación sexual de un ser humano tiene dos aspectos importantes:
  • Lograr la identificación Psico-sexual, es decir, que se forme masculino o femenino, con una buena base.
  • Llegar a una libertad corporal para poder intimar agradablemente en una relación de unión de pareja.

Muchos de los conflictos que se dan en una relación matrimonial, son ocasionados por el desface que se da en la educación sexual que recibieron de niños : prejuicios, represiones y valores mal inducidos, hacen que una relación de pareja no prospere y se vea interrrumpida.

Es por eso que hablamos de una educación sexual desde la etapa prenatal, desde la concepción de un bebé. Esto no significa que eduquemos al feto internamente sino que preparemos a los padres para la crianza y formación de un bebé, aprendiendo a canalizar los afectos para ello.

EL EMBARAZO Y LA SEXUALIDAD DEL BEBE

Durante la gestación, se dan las primeras sensaciones de afectividad. Los padres que han manejado un embarazo óptimo, con cariño y sin preocupaciones, crean una sensación de carga de energía positiva hacia ese bebé, quien recibe estos estímulos sensoriales le ayudará a organizar su sistema nervioso. Podemos afirmar que cuando esos niños nacen, están con mucha energía de vida.

PRIMER AÑO

El primer punto de la sexualidad de todo ser humano se activa desde el momento que nace, el niño forma sus bases afectivas primarias, de sensaciones de vínculos de placer, de gusto y de agrado hacia la vida, prepara sus bases para un desarrollo normal.

El primer contacto que se da, es el de la madre con el bebé a través del afecto que se canaliza en los brazos y manos de la madre. Esa sensación de placer hace que el niño se vaya sintiendo a gusto normando su sexualidad. Otro punto de contacto entre madre y bebé, se da en la fase de lactancia, ya que el succionar, le provoca una sensación de placer, debido a la carga libidinal que se da a través del pezón; generando en el bebé una sensación de agrado, de placer, de energía, permitiendo que esa líbido sexual se sienta sastisfecha.

En esta etapa de la lactancia, se recomienda a la madre que cuando esté dando de lactar a su bebé debe estar con una actitud corporal de acercamiento, dejando otras cosas de lado, como distraerse con otras personas, ver TV, escuchar radio, etc. Debe tratar que momentos antes de lactar, se encuentre relajada, en un estado de ánimo sereno, en paz, de esta forma la madre colaborará con la calidad de la leche permitiendo además realizar un acunamiento perfecto aunado al acariciamiento de la cabecita a los pies. Debemos de saber que cuando nuestro bebé está succionando, está recibiendo: alimento, tranquilidad, inmunidad, relajamiento y sobre todo afectividad; en pocas palabras, recibe el placer de vivir. Es por eso que aquel niño que haya tenido este tipo de lactancia, es un niño muy vital y seguro de si mismo. En cambio, si vemos a un niño que siempre anda lloroso e intranquilo y que la expresión de su carita no refleje tranquilidad descartando la parte mèdica; hay que considerar que podría ser que no esté recibiendo un acunamiento adecuado.

SEGUNDO AÑO

En el segundo año, el niño entra a explorar su cuerpo y descubre sus órganos genitales, entrando a juguetear con ellos a la vez, imita acciones de los padres. Desde este momento, los padres debemos ir guiando a nuestros hijos. Por ejemplo, si el niño ve como papá besa a mamá y el niño quiere hacer lo mismo, es el momento en el que se le debe guiar y educar explicándole que papito besa a mamita en la boca porque son esposos, pero los hijitos besan a sus papitos en la mejilla.

Algunos padres, por seguir ese romance con las criaturas, siguen con los besos en la boca, donde el chico o chica, ya adolescente sigue con la costumbre. Es aquí donde se presenta el problema de cómo cortar esa manifestación.

Se han presentado casos de personas solteras, que al no desprenderse de ciertas manifestaciones con sus padres en una edad oportuna, se crea en ellos un vínculo de dependencia muy fuerte con la figura hombre (padre), creando confusión en la persona. Esto, aunado a que los chicos están constantemente rodeados de mucha información malsana con imágenes sexuales grotescas, genera que su ímpetu sexual se active, y es aquí donde viene el problema y el gran miedo a las violaciones o incestos.

JUGANDO CON SUS ORGANOS SEXUALES

En esta edad el niño comienza a jugar con sus órganos sexuales, la mamá en forma muy sútil, le retira la manito de los genitales, haciendo que acaricie otras partes de su cuerpo (su cabecita, sus manitos, etc) con la finalidad que se le enseñe hacer cariño en otras partes de su cuerpecito. En esto, los papás debemos de tener cuidado, en la forma como lo hacemos y lo decimos; si por ejemplo le decimos no hagas eso porque es feo, sucio, cochino, automáticamente estamos confundiendo al niño, ya que al prohibirle, lo que estamos haciendo es crearle una mayor curiosidad.

Si en ese momento el niño está viendo televisión y no se le está dando la oportunidad de seleccionarle un programa de acuerdo a su edad, automáticamente ese niño está cargando todas las imágenes buenas y malas que trasmiten los programas. Como padres, debemos tener cuidado en hacer una buena selección de estos, ya que el niño está atento a todo lo que pasa a su alrededor, recibiendo imágenes por primera vez y eso va a formar parte de su forma de ser. El cuidado que tengamos con nuestros hijos en esta etapa, evitará tener problemas cuando entre a la etapa de la masturbación primaria, que se da entre los tres a cinco años.

CONTROLANDO LAS NECESIDADES FISIOLOGICAS

La madre tiene que hacer sentir a su hijo que las heces son algo que emerge de su cuerpo para alegría de la familia. El niño tiene que sentir que es algo hermoso, porque es parte del cuerpo que está eliminando hacerle entender que así como nos lavamos la carita las manos y nos bañamos el organismo necesita limpieza, pero si lo castigamos porque se ensució, o hacemos acciones o palabras de asco, estamos enseñándole que toda esa zona es sucia y que lo que se bote por esta zona esta mal. Este tipo de actitudes quedan muy selladas en la mente de la criatura, que al convertirse en adulto, puede enfrentar problemas de impotencia sexual.

Debemos de tener mucho cuidado con el personal que cuida a nuestros hijos, ya que un gran porcentaje de los problemas de este tipo, son consecuencia de un maltrato hacia nuestros niños recibido por personas que carecen de conocimientos básicos.

De igual forma, es recomendable que un niño acuda a un nido o centro de estimulación cuando ya sepa controlar sus necesidades fisiológicas porque no sabemos como podrán ser atendidos; sin embargo si la situación obliga llevarlos a estos centros, hay que tener cuidado en seleccionar uno que sea manejado por personal especializado.

Debemos tener presente, que muchos de los problemas de impotencia sexual y de frigidez sexual podría tener su origen en esta etapa.

DE TRES A CINCO AÑOS

En esta etapa, el niño entra a una fase amplia de curiosidad, empieza a tratar de descubrir lo que hay mas allá. Empieza a despertar su curiosidad sexual, el niño ya sabe que tiene un pene, como la niña ya sabe que tiene una vaginita y se preguntan para que sirve; es ahí donde los padres deben estar preparados para darles una respuesta adecuada.
Si necesitan mayor orientación al respecto no duden en contactarnos para recibir una orientación profesional.
DRA. MARTHA LEIVA DE CH.
Psicoterapeuta del Niño y la Familia
Directora: Centro de formación integral del Niño y la Familia “ FAMILY’S HOUSE ”

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