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Cuando se habla de lenguaje lo primero que pensamos es en la pronunciación o hasta en el tono de la voz. Cuando ante todo se encuentra la audición, ya que de acuerdo a cómo escuchamos es que hablamos y de la manera en que hablamos escribimos, por tanto el adecuado desarrollo de la conciencia fonológica desencadenará un correcto lenguaje y un buen aprendizaje de la escritura.
La Conciencia Fonológica (CF) es una habilidad o capacidad que permite identificar palabras, las sílabas y los sonidos (fonemas) que las componen,
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así como poder manipularlos mentalmente.
Es importante desarrollar esta capacidad cognitiva para luego comenzar la enseñanza formal de la lecto-escritura, ya que incide en ambos elementos de este proceso. Si un niño tiene una baja conciencia fonológica no podrá leer correctamente ya que su reconocimiento auditivo de las letras no es bueno.
La relación entre el lenguaje oral y el lenguaje escrito es definitivo, de la manera como nombramos a las cosas las escribiremos, si nos equivocamos al mencionar una sílaba o una letra será suficiente para que la escribamos incorrectamente. Por ejemplo, si digo “Grabiel” en vez de Gabriel, escribiré “Grabiel”.
El problema está en que cuando hablamos unimos sílabas para formar las palabras, mientras que cuando escribimos usamos letras para construir las sílabas que componen las palabras y si no se tiene una conciencia de estos componentes las dificultades continuarán. Por lo tanto, es importante desarrollar la Conciencia Fonológica para comprender la correspondencia grafema-fonema.
Los niños pequeños tienen dificultades para comprender esta relación, pero a través de ejercicios se puede ir entrenando la conciencia fonológica:
1. Presentar pares de palabras (larga y corta) y nombrarlas para que diferencie la extensión. Ejemplo: manzana – pan.
2. Construir palabras con apoyo de letras móviles.
3. Presentar pares de imágenes cuyos nombres sean similares para que el niño señale la que se le menciona. Ejemplo: cama – cana.
4. Unir imágenes cuyos nombres tengan el mismo sonido inicial o final. Ejemplo: melón y corazón o casa y caza.
5. Jugar a descomponer palabras en letras mostrándole tarjetas con palabras. Ejemplo: Jirafa será “j-i-r-a-f-a”
6. Invertir sílabas y crear nuevas palabras. Ejemplo: Alma será Lama o Bolo será Lobo. Cualquiera de las formas es correcta.