- El juguete debe ser deseado por el niño.
- Debe ser seguro y consistente, que no lastime al niño.
- Debe ser recreativo, divertido para el niño.
- Debe ser simple para estimular la creatividad y capacidad simbólica.
- Debe favorecer el desarrollo de las habilidades del niño, en base a sus necesidades sensoriales, motoras e intelectuales.
- Considere si es adecuado para la edad del niño, un juguete demasiado fácil lo puede aburrir y si es muy complejo puede ocasionar frustración.
- Tenga en cuenta los intereses, gustos y la personalidad de su niño.
Puede ser que usted no encuentre todas estas características en un juguete o que sea muy difícil encontrarlo, lo importante es tener en cuenta que el juguete va a pertenecer al niño, por tanto lo ideal es que sea un juguete que le guste a él y que le permita desarrollar alguna destreza. En síntesis, debe reunir dos requisitos principales: Debe ser recreativo para el niño y debe responder a sus necesidades.
No es necesario un juguete caro, podemos aprovechar cualquier material sencillo…
Compartamos el juego con nuestros hijos, y tengamos presente que brindarle un juguete lo ayudará en su aprendizaje, brindándole oportunidades educativas y creativas; no necesariamente los juguetes deben ser comprados en tiendas especializada, es mejor cuando el juguete es construido por nosotros mismos con materiales sencillos no sólo por el ahorro económico sino por que así estamos dando rienda suelta a nuestra imaginación y estamos incentivándola en ellos.
Ser padres creativos, estimula a que lo hijos lo sean también…
Con un poco de ingenio una media se puede convertir en un llamativo títere, un simple globo en diversos rostros a través de los cuales podemos estimular el aprendizaje de las partes de la cara así como las diferentes expresiones (feliz, triste, molesto). El objetivo es brindarle un momento de placer y alegría al niño que le ayude a desarrollar la capacidad de generar nuevas ideas a partir de una situación u objeto que observa. |