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El aprendizaje se inicia con la exploración del entorno, de la interacción del niño con los objetos, lugares y personas que lo rodean. Al explorar, el niño es capaz de hacer hipótesis sobre las cosas que está realizando, las cuales podrá verificar o reformular una nueva.
La exploración es muy importante en el aprendizaje del niño debido a que permite enriquecer su conocimiento, fomenta el hábito de experimentar por sí mismo, estimula su autonomía, aumenta su autoestima y crea hábitos de trabajo necesarios para la etapa escolar.
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Entonces tenemos que la exploración se encuentra íntimamente ligada al desarrollo cognitivo y es necesario ponerla en práctica desde temprana edad, de esta manera el bebé ira tomando conciencia de sí mismo y de todo lo que se encuentra a su alrededor.
La primera forma de exploración que tiene el bebé es a través del contacto directo de los objetos con sus manos, desde que nace el bebé es capaz de agarrar los objetos como un reflejo, es decir que no lo hace voluntariamente pero desde ya el pequeñín está percibiendo y sintiendo las características de aquello que tiene entre sus manos. Es entre los 4 y 5 meses que este acto se vuelve voluntario y tomará con emoción todo lo que se le ofrezca.
Una vez que el bebé tiene mayor control de sus movimientos y es capaz de agarrar por sí mismo los elementos que se encuentran cerca de él, iniciará una nueva forma de exploración, la cual se dará a través de la boca. Esta conducta responde a que el niño ingresa a una fase oral y a ésta se le suma el hecho que se encontrará en un periodo de dentición por lo que sus encías le picarán ya que empezarán a aparecerle los primeros dientes y tendrá la necesidad de llevar todo a la boca.
Tanto el tacto como la boca serán sus principales medios de exploración y por tal motivo deberá aprovecharse para estimular este acto con actividades adecuadas para cada edad:
De 0 a 3 meses
• Colocar en las manos del bebé objetos de diferentes materiales y luego estimularlo para que lo suelte.
• Colocar en sus manos sonajas u otro tipo de material que tengan algún efecto al moverlo o golpearlo.
• Colocar objetos alrededor del bebé para que los alcance y agarre por sí mismo.
De 3 a 6 meses
• Mover frente a los ojos del bebé un objeto que llame su atención para que intente agarrarlo.
• Colocar objetos dentro de una caja para que los saque libremente y los vuelva a meter.
6-1 año
• Ofrecer al bebé juguetes musicales con botones.
• Ofrecerle cubos con actividades diversas como abrir y cerrar cierres.
• Esconderse y llamarlo para que él los busque mediante el gateo.
De 1 a 2 años
• Ofrecerle objetos con diferentes características y hablarle sobre ellas (su color, forma, tamaño, etc.).
• Colocar en una batea con agua objetos que flotan y se hunden.