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El lograr que el niño aprenda a controlar su orina y sus heces, tanto durante el día como por la noche, requiere de un entrenamiento paciente y permanente. La edad ideal para empezar a enseñarle a dejar de lado los pañales es entre los 18 y 36 meses, iniciar antes no daría resultado porque el niño recién está conociendo su cuerpo y aún no entiende muchas cosas que ocurren en él, por otro lado, empezar después será más difícil ya que el niño habrá adquirido la costumbre de hacer sus necesidades en el pañal o en la ropa interior si se ha aventurado a retirarle los pañales.
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Antes de empezar este entrenamiento es importante tener en cuenta que éste no tiene un tiempo exacto de duración, todo dependerá del niño, recordemos que cada uno de los niños tiene su propio ritmo de aprendizaje y debemos respetarlo. Evitar compararlos con otros niños de su misma edad, cuando el suyo se sienta con la suficiente seguridad de aceptar este cambio, es entonces el momento en que estará listo para dejar atrás este accesorio: el pañal, que ha venido acompañándolo diariamente por más de un año.
Lo primero que se debe lograr es que el niño sea consciente de que se ha ensuciando ¿cómo lograrlo? Durante el día dejarlo jugar en la casa con su polo y su ropa interior (sin pañal), de esta manera sentirá cuando se moja y cuando se ensucia.
El segundo paso será acercarlo al uso del inodoro y esto se logra usándolo cada vez que se le va a cambiar, inicialmente se sentará sobre la tapa cerrada y luego con la tapa abierta (usar adaptadores para evitar que el niño caiga al agua). Este paso debe darse de forma muy natural, dirigirse al baño explicando al niño lo que ha sucedido y lo que van hacer ahí.
Como tercer, paso se debe identificar el horario que el niño hace sus necesidades. Llegará un momento en que el niño manifieste su deseo de hacer sus necesidades, unos lo harán llamando a mamá mientras corren al baño para que los ayuden a subir al inodoro y otros suelen ocultarse detrás de un mueble o juguete grande (suele ser siempre el mismo lugar) porque aún no lo pueden expresar oralmente. En ambos casos se debe anotar las horas en que esto ocurre, así podrán adelantarse y llevarlos al inodoro antes que se ensucien.
Si se logran estos tres pasos, den por seguro que pronto le dirán adiós a los pañales, pero recuerden que primero lo lograrán durante el día y más adelante por las noches.