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Por diferentes motivos, cuando los padres se separan, suele ser la mamá quien se queda con los hijos. Cuando ella decide tener una nueva pareja que vivirá con ellos, también existen muchas que suelen confundir los roles que cada uno tiene. |
El término “nueva pareja” puede causar confusión, existiendo mamás que creen que esta nueva relación va a reemplazar el espacio dejado por su ex esposo, pidiendo a sus hijos (sobre todo si son pequeños) que a la nueva pareja lo llamen “papá”, y que por lo tanto deberán obedecer en todo. Todo esto no hace más que causar confusión en el (los) niño(s) y la nueva pareja.
¿Cómo debería proceder?
La nueva pareja de mamá no tiene la obligación de asumir el rol que tenía el papá biológico. Sin embargo debe buscar el acercamiento con los niños, convertirse en una especie de amigo con ellos, para evitar conflictos, promoviendo un ambiente armónico.
Ser la pareja de una persona separada, con hijos no es nada fácil. Lo primero que tienen que identificar los nuevos esposos es que nadie está reemplazando a nadie. El ex esposo fue, es y seguirá siendo el papá de los niños y por lo tanto es derecho que visite constantemente a sus hijos.
¿Quién debería dar órdenes a los niños?
En un comienzo, quien debería decidir y mandar a los niños es mamá. Posteriormente, los niños y el padrastro deben estar de acuerdo y aceptar en que se darán situaciones en las que él deberá dar pequeñas órdenes que ellos deberán obedecer.
Empezar a disponer, ordenar y mandar, desde que el novio de mamá se convierte en padrastro, puede provocar reacciones inesperadas en los hijos, hasta llegar a opiniones como: “tú no me puedes mandar porque no eres nada mío/porque no eres mi papá”, viviendo en un ambiente de conflicto. En estos casos es conveniente que los niños logren comprender:
- El nuevo esposo de mamá no reemplaza a papá, y que el este, lo seguirá siendo, por lo tanto, pueden continuar con actividades recreativas y visitarlos.
- Que el esposo de mamá es una persona que merece respeto y también debe respetar a los niños.
- Que ni papá ni mamá han dejado de querer a los niños porque se han separado. Ahora son amigos y los siguen queriendo por igual.