|
 |
 |
 |
|
|
|
|
DE PROFESIÓN, MAMÁ |
|
|
|
|
|
La sociedad ha etiquetado a las mamás como seres excelsos que se encargan de lleno al bebé. Entonces todos lo damos por hecho: nació el bebé y todos vamos a felicitar a mamá, permanecemos unos minutos con ella, y luego nos despedimos amablemente. Muchas mamás primerizas tienen el soporte emocional de una pareja. Asimismo, muchas de ellas no tienen ningún tipo de apoyo y tienen que sobrellevar todo el conflicto emocional y gran cambio de vida que implica un bebé. |
Sí, es maravilloso ver cómo crece ese ser pequeñito que llegó indefenso, y con el llanto como único medio para manifestar cualquier tipo de necesidad. Pero detrás de toda esta alegría hay una mamá con muchos temores e ideas preconcebidas de lo que significa ser madre, y muchas veces existe el conflicto de si están haciendo las cosas bien o no.
Para todas esas madres de profesión, que de primer plano se sienten temerosas e inseguras, algunas recomendaciones:
- Intenta permanecer tranquila. Nadie se gradúa de mamá, o papá. Cometerás muchos errores que irás corrigiendo con el paso del tiempo.
- Deja la tristeza de lado. Si te lamentas todo el tiempo de no tener a alguien a tu lado, ¡despierta! Hay un pequeñito que te necesita y estás perdiendo disfrutar de él a causa de tu tristeza.
- No te quedes sola. Pasea. Sal con tu bebé y tu “equipo” (pañales, pañitos y mudas de ropa) y visita a tus amigos, o a tu familia. Pasa ratos agradables con ellos.
- Escoge un momento del día que sea especial para tu bebé y tú. Sobre todo si trabajas y dejas encargado a tu bebé. Sea antes de ir a dormir, o a la hora que sea, acostúmbralo a que existe un momento donde son ustedes dos.
- “Conversa” con tu bebé. Cuéntale qué hiciste en el día y disfruta escuchando de sus balbuceos. De esta manera, tu pequeño desarrollará su lenguaje, tanto comprensivo, como expresivo.
- Escoge un momento para ti sola. No es por egoísmo, sino porque lo necesitas. Ser mamá es algo totalmente nuevo, y si puedes hacerlo, encarga a tu bebé con alguien de confianza y sal de compras, pasea, o descansa leyendo un libro o una revista, que no sea sobre maternidad. Date un tiempo.
- Si te sientes triste, o sola, respira lentamente y cuenta hasta diez. Recuerda que hay un pequeñito que siempre te acompaña y te necesita mucho.
 |
|
|
|
Diana Buchelli Rodríguez Asesora Pedagógica |
|
|
|
|
|
 |
 |
 |
|