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Si últimamente nota que su pequeño se incomoda porque “se hizo” seguramente es la hora de abandonar los pañales. La edad de aprender a dejar los pañales, se da aproximadamente a partir de los 18 meses y varía según los niños, pues puede llegar hasta los 3 ó 4 años. |
¿Cuándo está listo?
Su pequeño puede mostrar las siguientes características:
- Manifiesta incomodidad cuando siente el pañal sucio.
- Orina en grandes cantidades.
- Es capaz de mantener el pañal sequito por aproximadamente 2 horas (control de esfínteres).
- Puede caminar sólo.
- Puede sacarse la ropa sólo.
- Podría ser que muestre interés por el bacín, intentando imitar a los adultos.
¿Qué hacer?
- Actitud relajada, tanto usted como su niño. Si su niño está de mal humor o enfermo, o aburrido, no va a poder conseguir su objetivo. Mucho menos si usted también lo está.
- Sea creativa. Enseñarle un muñeco de un bebé que va al baño, o hacer un cuentito de un niño que deja los pañales y que en casa todos lo felicitan por eso, puede lograr que su niño aprenda que es normal ir al baño. Recuerde que los niños imitan todo.
- Considere el clima. Si hace mucho frío, probablemente su niño no quiera sentarse en el baño, por ello es recomendable que esta enseñanza se dé en promedio al mediodía, horas en que no hay tan baja temperatura (considere que estamos en invierno).
- Utilice un bacín pequeño para bebés, no lo lleve al baño para adultos de frente. Existen bacines especiales que pueden “engancharse” en el baño para adultos pero es recomendable que en un primer momento el niño tenga “su baño”.
- Bríndele seguridad al niño dando muestras de afecto que apoyan cada pequeño logro.
¿Qué no hacer?
- No castigue ni se enoje con su niño si se hizo y no llegó al baño a tiempo, está aprendiendo y todo es parte de un proceso. Debe “ayudarlo” teniendo paciencia con él.
- Evite hacerle caso a los demás sobre cómo, cuándo, dónde y por qué su hijo está listo, pues sólo ustedes los padres conocen los avances de tu niño.
- No presione. Los niños son muy sensibles a los estados de ánimo de los demás, en especial de sus padres. Si percibe su afán por querer ir al baño, se sentirá presionado y probablemente pueda hacerse en su ropa interior sólo por nervios.
- No empiece si no es momento. Reconozca las características del pequeño y tenga en cuenta la edad. Considere también algún acontecimiento como una mudanza, alguna enfermedad, o algo nuevo para él como la llegada de un bebé a casa, entonces es recomendable no insistir.
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