Peleas entre hermanos


 

Frente a las peleas entre hermanos, el papel de los padres es fundamental, ya que un adecuado manejo por parte de ellos puede facilitar que los niños puedan aprender a resolver sus propios problemas por sí solos, a compartir, a encontrar soluciones y a comprender que a veces se gana y en otras ocasiones se pierde. Ante cualquier circunstancia, lo importante es explicarles con anterioridad las reglas que todos deben seguir y que si no se cumplen habrá consecuencias.
 
 
Los especialistas consideran las peleas entre hermanos pueden obedecer a las siguientes razones:
  • La necesidad de ser queridos; esto hace que los niños quieran tener la atención de los padres; en estos casos el hermano es visto como un competidor respecto al amor de sus padres y es común que imaginen que quieren más al otro, por esta razón se debe evitar ponerse de lado de uno de ellos en el momento de la peleas.
  • Cuando no desean compartir: los niños comúnmente pelean por un juguete o cuando el hermano coge algo que pertenece al otro, lo que más les importa es competir y posesionarse de lo que consideran suyo.
  • Cuando sienten que existen preferencias por alguno de los hermanos: si los padres brindan más atención a uno de ellos y corrigen al otro, es probable que el niño piense que hay un “preferido”, por tanto es probable que exista mayor rivalidad entre ambos.
  • Algún cambio en su entorno, un conflicto en el ambiente familiar o en la escuela puede generar estrés en los niños y propiciar este tipo de conductas.
 
Sugerencias para mamá y papá:
 
  • Incentivar a que los hermanos aprendan a resolver sus conflictos por sí solos y sólo intervenir en casos extremos.
  • Conversar con ellos, si es que los niños no llegan a solucionar el conflicto, hay que escucharlos para que puedan calmarse y reflexionar sobre lo sucedido, si es necesario hacer que estén separados por un momento para evitar que continúen peleando y puedan calmarse.
  • Realizar actividades familiares e individuales, proporcionarle un tiempo especial a ambos hijos por separado beneficia en la comunicación con los padres.
  •  No hacer comparaciones, como por ejemplo “mira como tu hermano se porta bien”  esto sólo aumenta la rivalidad entre ellos y la rabia, algunas preguntas son mejor hacerlas por separado, por ejemplo supongamos que ambos niños asisten a una misma escuela y le preguntas ¿Cómo te fue en el colegio?, al que le fue bien responderá fácilmente con felicidad y hasta brindará detalles pero al que le fue mal simplemente se quedará callado o evadirá la pregunta con otra cosa.
  • Felicitarlos cuando no peleen, elogiar a ambos cuando compartan o solucionen sus conflictos, esto hará que las conductas adecuadas se repitan.
  • Enseñar que pelear no es la solución, se sugiere que se cite a una reunión familiar con la participación de todos los miembros de la familia se establecerán las normas de convivencia y las medidas a tomar si alguien transgrediera alguna de ellas, luego todos procederán a firmarla.
  • Enseñarles con el ejemplo, es obvio que si el niño observa peleas entre los padres, seguirá este modelo, pues creerá que es la única forma de resolver los problemas.