¡NO QUIERO HACER LA TAREA!
En la escuela hay muchos niños que disfrutan de los trabajos y tareas que se realizan en el aula pero también están aquéllos que participan de los juegos y actividades grupales, más no cumplen con las tareas que se le solicitan, demoran en hacerlas o simplemente no las hacen.
También podemos encontrar a los que en el colegio hacen todo lo que se les pide pero en la casa no quieren saber nada con los cuadernos de tarea y viceversa, en casa trabajan perfectamente y en la escuela sólo se dedica a jugar con los materiales que se le brindan para desarrollar sus tareas o con los compañeros que logra distraer.
¿Qué hacer con estos niños?
En la mayoría de estos casos podemos notar que se produce esta conducta cuando el pequeño se encuentra con otros niños pero cuando están solos trabajan favorablemente y esto se debe a que no existen factores que lo distraigan o que lo animen a distraerse. Por ello, una sugerencia será sentarlo en una carpeta individual mientras desarrolla sus tareas.
En algunos casos se puede observar que aunque logran concentrarse mejor estando solos no responden correctamente a la tarea solicitada, lo cual puede significar que no ha comprendido o que aún no está listo para ese tipo de tarea, En este caso será necesario volver a explicarle personalmente y supervisar su trabajo constantemente, si se cuenta con una auxiliar ella puede encargarse de esta labor.
Si a pesar de haberlo separado y de haberle dado el apoyo no quiere hacer lo que se le ha pedido o “hace lo que quiere”, no porque no entienda sino porque simplemente quiere terminarlo como ha de lugar, pues se deberán tomar otras medidas similares a las que se aplican en el hogar: quitarle algo que le guste, en este caso lo más conveniente es el recreo, evitar que sea la hora de lonchera.
Durante la hora de recreo se deberá pedir a alguna auxiliar que se quede supervisando a los niños y la maestra podrá aprovechar que el aula está vacía para que el niño se concentre totalmente en lo que se le ha pedido y la motivación de salir al recreo ayudará a que le ponga empeño.
Si es que no cuenta con un personal auxiliar que la apoye puede esperar a la hora de salida y pedir a la mamá del niño que lo espere para proseguir con el desarrollo de la tarea cuando los demás niños se hayan retirado o disminuido en cantidad, solicitar el apoyo de la madre para supervisar a los niños que faltan recoger.
Todas las técnicas que hemos indicado acompañadas de mucha paciencia, perseverancia y amor traerán buenos resultados. El niño debe saber que hacemos todo eso porque lo queremos y deseamos que sea mejor, para ello deben felicitarlo y manifestar muestras de afecto luego que termina la tarea, explicarle que si la siguiente vez hace sus tareas junto con sus amigos no se perderá su recreo.
Estas mismas estrategias se pueden sugerir a los padres que tengan dificultades con las tareas de sus hijos en casa. Explicarles que ese momento no debe convertirse en una situación desagradable para nadie, por lo tanto evitar discutir con el niño, si no le resulta ninguno de los tres primeros consejos, que el tercero se lleve a cabo en la escuela (en la hora de recreo).
De esta manera el niño sabrá que maestra, papá y mamá hablan el mismo idioma y tienen las mismas normas, a él sólo le quedará respetarlas, pero no se debe olvidar la idea de las tareas para la casa son para que las haga allá y evitar que aprovechen el apoyo que se les brinda para siempre mandarlas de vuelta a la escuela.
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