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A partir de los 3 años se puede decir que el niño está listo para la escuela, inicialmente irá al preescolar, más adelante a la primaria y finalmente a la secundaria. Como es natural, los padres desean que sus hijos estén en los mejores colegios pero hoy en día no se trata de sólo una decisión de los padres sino que será el niño quien tendrá que demostrar a la escuela que cuenta con el perfil que ellos buscan.
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Actualmente, las Instituciones Educativas, suelen administrar un examen de ingreso en la cual marcan sus propios parámetros de evaluación que el niño debe alcanzar para poder ser admitido y toda esta situación suele tornarse muy estresante no sólo para los padres, sino también para el niño que percibe la ansiedad que ronda en el ambiente y más aún cuando se da cuenta que es “por su culpa”.
Es así como el niño lo puede interpretar por ese motivo los padres deben apoyarlo mucho durante este periodo de preparación hasta el día de los resultados. Estos exámenes suelen medir los conocimientos que el niño tiene sobre diferentes temas consignados de acuerdo al nivel o grado al que se presenta (inicial, primaria o secundaria).
Estas son algunas de las cosas que los padres pueden hacer para que la llegada de este día tan esperado resulte una situación natural:
1. Visitar el colegio con anticipación para que el niño lo sienta familiar.
2. Hablarle cosas positivas sobre el colegio.
3. Tranquilizarse para que el niño no sienta su ansiedad.
4. No dejar nada para última hora, así se evitarán contratiempos.
5. Póngale ropa suelta que lo haga sentirse cómodo y pueda ir al baño sin dificultad, si lo necesita.
6. Explíquenle que no se irán hasta que el termine todo lo que tenga que hacer.
La función de los padres no se trata sólo de alimentar y cuidar a sus hijos, sino que también deben ofrecerles la protección, seguridad y educación necesaria para que se desarrollen integralmente. Es en la escuela donde aprenderán, además de conocimientos y habilidades, a formar su personalidad y crear hábitos.
Pero son los padres los primeros educadores, los responsables de dar las mejores enseñanzas a sus hijos basadas en el amor y el afecto hacia ellos, porque sólo así el niño se sentirá preparado para cualquier reto.