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En la escuela preescolar los niños se encuentran expuestos a sufrir diversos accidentes, ni el estar constantemente vigilados evitará que ellos sean víctimas de un accidente, pues los niños son impredecibles. |
En el aula, a pesar de que se mantienen distraídos con las actividades y trabajos que la profesora realiza con los niños, se pueden dar accidentes como que un niño se corte con la tijera o se hinque con el punzón al no medir su espacio, se taje el dedo al explorar su tajador o que entre ellos se pellizquen o muerdan (sobre todo en los más pequeñitos).
Si en el aula, siendo un espacio cerrado, es difícil evitar un accidente podemos imaginar lo que sucede a la hora de recreo cuando el juego de los niños es más libre y suele darse en un espacio abierto, este es el momento más esperado por el niño pero a la vez en el que la maestra debe estar más pendiente de los niños porque no faltará alguno que golpee a su amiguito durante sus juegos, alguien que se caiga de algún juego o tropiece con el pie de otro niño sin darse cuenta.
Bueno, ya sabemos que es una etapa de muchos tropiezos pero gracias a ellos el niño aprenderá a afrontar las situaciones de peligro a las que se expone día a día dentro y fuera de la escuela, en el momento y lugar que menos esperamos, aún teniéndolo de la mano.
El niño aprenderá que:
- Debe fijarse por dónde camina.
- Al jugar con otros niños debe moderar su fuerza.
- Ciertos lugares y objetos son peligrosos.
- El espacio por donde transita debe estar libre de obstáculos.
- Debe tomar ciertas medidas de seguridad durante sus juegos.
- Que las normas se dan buscando su seguridad.
Los maestros y padres por su parte deben:
- Mantener al niño con ropa cómoda y suelta que le permita moverse con soltura y no torpemente.
- Conversar con ellos sobre los peligros existentes en casa y escuela para prevenir accidentes.
- Explicarles el uso adecuado de los juegos y juguetes con los que interactúa diariamente.
- Evitar prohibir el uso de determinado juego o juguete pues así sólo haremos que el niño deje de divertirse y no aprenda a usarlos correctamente.
- Enseñar a los niños a mantener el orden y limpieza de los ambientes donde juega.
Además de lo antes mencionado, se debe tomar en cuenta las siguientes precauciones:
- Dejar siempre a los niños bajo la supervisión de una persona.
- Si existen ventanas bajas colocarles rejas, de lo contrario, mantenerlas cerradas.
- Proporcionar al niño juguetes seguros, evitar los metálicos, con puntas o bordes afilados, así como piezas pequeñas que puedan tragar.
- Colocar los artículos de limpieza en un lugar alto que no puedan ser alcanzado por los niños y seguro para que no se caigan con algún movimiento