Embarazo ¿Que es la estimulación prenatal?


Anteriormente, se pensaba que el cerebro fetal era inmaduro, incapaz de pensar o tener memoria y que no era posible ningún proceso de aprendizaje que no fuese una respuesta refleja, actualmente numerosas investigaciones relacionadas con la estimulación prenatal señalan que el bebé, antes de nacer, ya es capaz de obtener y procesar información de diversos estímulos, observándose una estrecha relación entre el desarrollo del cerebro y los órganos de los sentidos dentro del útero.


La estimulación prenatal tiene su base en el desarrollo y maduración del sistema nervioso central y en particular del cerebro, el cual está constituido por millones de células llamadas neuronas, las cuales se interrelacionan o se comunican entre sí formando lo que llamamos sinapsis (unión de una neurona con otra). La función de las sinapsis es importante ya que al recibir información del medio permitirá integrar cada una de las neuronas a un sistema nervioso complejo que definirá el futuro del niño.


Es importante que la estimulación prenatal se empiece a temprana edad gestacional, ya que al desarrollar adecuadamente la mayor cantidad de sinapsis neuronales, se aumentaría la capacidad de comunicaciones en la masa cerebral, llegando a ser más efectivas en su función y más perfecta en su estructura. En consecuencia, la capacidad mental y cerebral del feto habrá aumentado tanto como se halla estimulado y apoyado tempranamente la conformación y funcionamiento del sistema nervioso central.

 

Las investigaciones señalan que el 75% de la maduración del sistema nervioso está programado genéticamente y que el 25% restante depende de las experiencias que el ambiente le proporcionan desde la etapa gestacional, de aquí la importancia de la Estimulación Prenatal.

 

Investigaciones sobre Estimulación Prenatal

Los estudios en ondas cerebrales de prematuros revelan que el cerebro del bebé puede responder a estímulos visuales, táctiles y sonoros alrededor del séptimo mes de embarazo, es decir puede percibir información y procesarla. Es por ese motivo que su desarrollo se puede dar normalmente si son adecuadamente estimulados desde antes del nacimiento.

 

Los bebés que aún se encuentran en el útero son capaces de realizar movimientos corporales como patear, abrir y cerrar las manos, girar el cuerpo, fruncir el ceño y moverse tratando de localizar la fuente de un estímulo sonoro o visual.


Las emociones maternas influyen directamente en el ser intrauterino reflejándose en el aumento de su frecuencia cardiaca, considerándose como un signo de interés y atención de parte del bebé.


El desarrollo de los sentidos del bebé evidencia la capacidad para obtener información de su entorno intra y extrauterino y de permitirle, a través de su sistema nervioso y muscular, aprender y responder a variados estímulos.


El tacto, el cual está presente desde la semana 8-10, se desarrolla especialmente en el área genital, la boca, las palmas de las manos y las plantas de los pies. El ultrasonido de tiempo real revela la cantidad de presión que podemos aplicar sobre el útero grávido para provocar movimiento y "tocar" al bebé.

 

Con respecto a la visión, los estudios afirman que los bebés en el útero son capaces de reaccionar ante estímulos luminosos, pueden abrir o cerrar los ojos ante la voz de una persona o moverlos en dirección a la fuente sonora o a la luz de una linterna.


Con respecto al gusto y el olfato, se sabe el feto puede deglutir el líquido amniótico y puede sentir los olores y sabores a través de la concentración de diferentes sustancias en el torrente sanguíneo de la madre que por medio de la placenta llegan al torrente sanguíneo del bebé hasta los capilares sanguíneos de su mucosa nasal.


El sentido del oído, es probablemente, el más desarrollado antes del nacimiento, existe numerosos experimentos que revelan una conexión poderosa entre los sonidos, la música, la memoria y el aprendizaje prenatal. Los bebés en útero, muestran un marcado interés y atención en la voz de la madre, esto se intensifica si ella estimula a su hijo aún no nacido con una canción de cuna, haciendo que aceleren su ritmo cardíaco y los movimientos; después de nacer, este mismo estímulo musical les tranquiliza y relaja, reducen su frecuencia de latidos del corazón y entran en un estado de alerta, evidenciando una memoria prenatal.

 

Fuente:

1.- Rico, Marquez y De la Puente (2006) Aprendiendo a Pensar: Jugando y explorando. Volumen I, Libro 1.

2.- Terré (2005) Técnicas para la Estimulación Sensorial de madres embarazadas y niños en edad temprana. Manual Práctico.