Estimulación vestibular en el primer año de vida


La estimulación vestibular es una de las primeras acciones de intervención que de manera inconsciente pero consistente realizamos al bebé, incluso desde antes de su nacimiento. El vestíbulo, es un pequeño órgano, alojado al inicio del oído interno en cuyo interior se encuentran los receptores sensoriales del equilibrio, los que informan al cerebro sobre los diferentes cambios de posición para que este a su vez, dirija al resto del cuerpo, las posturas y movimientos coordinados que este debe adoptar en el espacio en el que el cuerpo esta ubicado.

Este órgano madura progresivamente conforme el bebé primero, y el niño pequeño mas adelante, se van desarrollando motrizmente, es decir, conforme se presenta sus distintas etapas motoras, el vestíbulo se encarga de permitir que estas se den por su acción de coordinar con el cerebro la información sobre los cambios de posición que se presentan en estos distintos momentos.



Si bien toda esa secuencia de desarrollo motriz implica además la coordinación y progresiva madurez del sistema neuromuscular, el equilibrio está presente permitiendo el dominio y habilidad motriz característico de cada etapa.

Khepart, insiste mucho en la importancia del equilibrio para la formulación de juicios perceptuales adecuados, ya que los niños no pueden orientar sus cuerpos con relación al espacio tienden a cometer errores en la formulación de juicios. Es decir el equilibrio además de ser el que coordina estabilidad en una postura, permite que la información que ingresa por los canales, visuales, auditivos, y motrices, se elabore en nuestro cerebro a manera de percepciones las cuales nos permitirán interpretar el mundo sin distorsionarlo, es decir hacer juicios sobre este, sobre los cuales se asentarán juicios mas elaborados o aprendizajes más elaborados.

El equilibrio es de dos tipos:

Estático El primero se refiere al control del cuerpo en términos de manejarlo a este con respecto a la fuerza de gravedad, al espacio y a los objetos que en este se encuentran en estado de reposo.

Dinámico El equilibrio dinámico es el control del cuerpo cuando este está en movimiento. En referencia al desarrollo motor descrito con anterioridad, revisemos en que momentos se presenta el equilibrio estático y en que otros el dinámico.

EQUILIBRIO ESTATICO EQUILIBRIO DINAMICO
  • Control de Cabeza y sus distintos momentos de evolución. (descritos en el item anterior).
  • Sentarse, desde los 2 a 4 meses cuando se sienta con ayuda a los ocho meses cuando se sienta sin apoyo.
  • Gatear, a los 6 y 7 meses se mantiene en posición de gateo.
  • En pié. Desde los 6 meses donde se mantiene en pie con ayuda hasta los 11 meses donde se mantiene sin ayuda, finalmente a los 23 se mantiene en un solo pie sin ayuda.
  • Caminar. Al ponerse de pié y dirigir con voluntad el cuerpo hacia un objetivo, esta elaboración la realiza antes de desplazarse.
  • Patadas y saltos. Desde los 20 meses se ubica frente al balón y dirige su cuerpo para patearlo.  
  • Sentarse cuando de la posición de acostado, o rodillas el niño cambia a la posición de sentado, a partir de los seis meses, hasta los 18 meses cuando trepa en una silla de adulto para sentarse.
  • Girar sobre si mismo desde el segundo mes cuando da un giro de 180 grados hasta los cinco meses pasa de boca arriba a boca abajo y es capaz de hacer un giro de 360°.
  • Gatear, cuando con un completo patrón cruzado se desplaza primero en un espacio plano (7 meses) y luego sube las escaleras gateando (14 meses).
  • En pié. A los 13 meses se pone de pie de la posición de gateo o sentado, a los 16 se agacha y se incorpora.
  • Caminar. Desde los 8 meses cuando da unos pasos sujeto por el dorso, a los 12 meses camina solo, a los 14 de lado, a los 15 hacia atrás, a los 17 sube y baja escaleras sostenido de la barandilla, a los 18 inicia la carrera y a los dos años corre rápido.
  • Patadas y Saltos, desde los 22 meses corre detrás del balón y lo patea a la orden. Desde los 23 meses salta en un mismo sitio y a los 24 meses salta desde un escalón.


Sin embargo, es posible estimular con acciones programadas, sistemáticas y secuenciadas el equilibrio. Presentamos a continuación una lista de sugerencias.

 

Del primer al 5to mes:

  • Podemos cargar al bebé de distintas maneras, sentado, semi acostado, con todo el cuerpo extendido, etc.
  • Desplazar al bebé boca arriba o boca abajo en una colcha o toalla grande sobre una superficie extensa.
  • Sentar y acostar al bebé, como si hiciera abdominales, sosteniéndolo de las muñecas.
  • Sosteniendo al bebé por la espalda girarlo de boca arriba a hasta que se acueste de lado. Realizar este ejercicio para el otro lado.
  • Acostar al bebé en distintas maneras, boca arriba, boca abajo, de lado, semi sentado, etc.
  •  Acostar al bebé boca abajo sobre una almohada que se ubica en el pecho, para que intente controlar la cabeza.
  • Mientras se carga al bebé moverse o bailar con el bebé.
  • Bailar con el bebé distintos ritmos.

 

Del 6to mes al año:

  • Sostenido a nivel de las axilas, hacerle saltar sobre una superficie suave.
  • Poner a nivel del suelo, muchas colchonetas para que role, gatee o camine con obstáculos.
  •  Mientras, rola, gatea, o camina, jugar protegiendo su cuerpo al borrachito, es decir moverlo de un lado al otro o hacia delante o atrás. Este ejercicio puede fastidiar al bebé, por ello se recomienda no abusar de el.
  • Mientras, rola, gatea, o camina, cambiar la dirección por la que se desplaza, es decir, si se dirige adelante, cambiarlo para que se dirija hacia atrás, de manera que tenga que corregir por su propia cuenta este cambio.
  • Mientras esta sentado, ponerle muchos objetos suaves sobre el para que se los quite de encima antes de desplazarse.
  • Con el cuerpo de los padres hacer obstáculos para que se desplace por ellos, por ejemplo el túnel donde debe pasar por debajo de las piernas de los padres o el puente, donde debe pasar sobre las piernas de mamá y papá que están extendidas en el suelo y obstaculizan su paso. Pueden hacer la montaña, donde la mamá esta acostada de lado y el bebé debe trepara sobre ella para vencer este obstáculo.

Pueden provocarse otras acciones de estimulación complementarias a las que sugerimos, para lo cual motivamos creatividad pero sobre todo muchísimo afecto. No debemos olvidar que el equilibrio es un complemento de los otros aspectos motrices, como la locomoción, el contacto, la recepción y propulsión, la imagen corporal y la lateralidad.

 

Mgst. Ximena Vélez Calvo
Información Profesional