Factores en la Formación de la Personalidad de los niños


Hablar de la formación de la personalidad de un niño es enfocar un análisis de factores necesarios e indispensables en la formación integral de la niñez, hacia la determinación de conductas saludables.

Quienes penetramos en el campo clínico, podemos apreciar que estos factores obedecen a todo un proceso de acciones y direcciones que se inician desde la concepción, pues un niño adquiere habilidades desde el momento en que sus células reciban información; ante el nacimiento y las formas como se establecen su lactancia, se ven creando sus bases afectivas, materia importante en la estructura psicológica a desarrollarse. Estos aspectos afectivos emocionales centran además sus bases en maduraciones neurológicas que gobiernan sus conductas motoras, pues estas destrezas acompañados de un adecuado lenguaje facilitara a los padres organizar la conducta del niño, la formación de afectos mediante los toques afectivos y la formación de hábitos rectarán su conducta pues los métodos correctivos que los padres emplean facilitara esa sensación de autogobierno que caracterizara su accionar.

La socialización es uno de los elementos también significativos, pues el desplazamiento que el niño use en su interactuar esta regido en esa Inteligencia Emocional que adquirió de la sensibilidad de intercambios de ideas, acciones y sentir de los padres hacia él, ese mecanismo lo trasladara fácilmente en la interrelación grupal.
Cabe señalar que el niño en etapa preescolar uno de los acontecimientos que facilitan su seguridad psicológica lo va a efectuar a través de su adecuada socialización. Pues llegar a este nivel requiere de una base estructural: Fuerza Yoica, vida Afectiva, vida emocional, vida social y vida sexual. Estando estos componentes organizados su personalidad para su edad va a estar consolidada para enfrentar los embates que la misma situación escolar le va a exigir.

PREVENCIÓN DE PROBLEMAS EN LA MADURACIÓN NEUROLÓGICA Y CONDUCTA

Hoy en día los Programas de Estimulación Temprana favorecen mucho el desarrollo integral del niño, sobre todo para una adecuada adaptación en su mundo escolar. Quienes penetramos en el campo clínico podemos apreciar que dichos programas no son simples recetarios por edades si no por el contrario son un estudio profundo de todo lo que acontece en ese momento en el niño para la prevención y la organización de su desarrollo.

Para tal fin se hace necesario tener como premisa base cinco aspectos fundamentales que norman el crecimiento y desarrollo del niño.
 

  1. FACTORES DE ALTO RIESGO

    La detección de factores de alto riesgo prenatales, natales y postnatales nos ayudaran a establecer el pronóstico, las deficiencias en el desarrollo que podrían aparecer durante su evolución. Por ello, la alerta permanente para su seguimiento, tratamiento y controles continuos.
     
  2. LA LACTANCIA

    La lactancia es una relación multisensorial entre la madre y el niño, necesaria tanto para garantizar la salud física de éste como para establecer las bases afectivas primarias de su salud psicológica. Queremos llamar la atención hacia un factor importante de la lactancia y es que nos permite fortalecer o perturbar la maduración neurológica en el niño lo cual incidirá en su organización conductual y su disposición para áreas de aprendizaje.

    Bases de la lactancia.
    • Bases Inmunológicas. Sabemos muy bien que la lactancia desde el punto de vista pediátrico tiene bases nutrientes e inmunológicas y todos los elementos preventivos se dan a través de ello.
    • Bases Afectivas. La lactancia tiene bases afectivas primarias en la organización psicológica del niño y su desarrollo; este es otro elemento fundamental donde los psicólogos han dedicado muchas investigaciones relacionado a ello.
    • Bases Neurológicas. La lactancia puede fortalecer o puede perturbar la maduración neurológica del niño en formación. Nosotros buscamos que la madre tenga un acunamiento perfecto como para poder establecer una lactancia con calidad.
      Para ello nosotros hemos creado una forma de realizar el seguimiento emocional a la madre. Empezamos en el período prenatal, para preparar a la gestante para su amamantamiento. Tenemos entonces primero un reconocimiento de la importancia de esto para ir concientizándola y poder así ver en qué situación esta el reconocimiento de sus afectos, y si vemos que existen problemas a ese nivel entonces entramos a usar técnicas alternativas de tratamiento para lograr que esos afectos estén en buena disposición
       
  3. LA ORGANIZACIÓN DEL SUEÑO

    Es uno de los aspectos poco considerados en el desarrollo del niño, quizás porque dejamos que se regule sólo por efectos de su maduración. Sin embargo, muchos hogares se ven afectados pues hablar de un bebé pasado lo cuatro meses que se despierta de tres a cuatro veces en la madrugada es hablar de un sueño fragmentado tanto para él como para los padres. La recurrencia de esta situación, al igual que la mala lactancia, ocasiona múltiples alteraciones en su organización neurológica tales como irritabilidad nerviosa, hipermotilidad y atención dispersa.

    Como ya es sabida la organización del sueño-vigilia forma parte de los ritmos biológicos del niño y a su vez viene a ser un factor clave para sentar las bases neurofisiológicas de la estimulación temprana. Esto es muy importante porque mediante un adecuado desarrollo del sueño estamos observando directamente cual va a ser la maduración neurológica que está teniendo este niño y también de acuerdo a las alteraciones que presente vamos a observar en qué nivel existen algunos indicios de inmadurez neurológica en él, a fin de poder corregirlo a tiempo.

    En muchos lugares existen muchos mitos respeto al sueño. En el Perú, por ejemplo, tenemos un nivel cultural y una geografía bastante variante lo que da lugar a costumbres, hábitos, mitos y creencias muy particulares respecto al sueño. Esto lleva a pensar que el niño no duerme bien porque es muy comelón o que el niño no duerme porque tiene hambre, etc. Esto ha generado todo un error de patrones conductuales en la criatura y un desfase entre su sueño y su vigilia.

    Esto en el ámbito de pareja, el trastorno de sueño de su niño les lleva también a tener el sueño fraccionado. Sabemos muy bien que el sueño es relajante y tonificante por lo que aquellas parejas que no consiguen su sueño normal es casi imposible que durante el día por su trabajo y sus actividades no recuperen su sueño en ningún momento. Esto hace que las parejas estén en estado de sobre tensión lo que ocasiona fricciones de pareja y coincidentemente estas fricciones se están dando en los primeros años de matrimonio donde se supone que están en una etapa de adaptación, entonces, cuál va a ser la situación de esta familia si nos encontramos con un sueño fraccionado, pues lógicamente los problemas se incrementarán y se darán desajustes entrando de esta forma a otro compromiso más todo porque el sueño no está bien organizado en ello. Vemos entonces qué tan importante es una adecuada organización del sueño par la tranquilidad emocional de los padres, para una buena dinámica familiar y para la evolución neurológica del niño en buena disposición; elementos importantes para establecer los programas de estimulación.
     
  4. EL ESTADO DE VIGILIA

    Es importante saber captar al bebé en su vigilia activa para poder ejecutar los programas de estimulación temprana de acuerdo a los requerimientos que su edad y sus deficiencias lo requieran.

    El niño en la medida que este con un sueño reconfortable, con una lactancia bien establecida en calidad y cantidad, va a tener un buen estado de alerta, su nivel de vigilia va a estar mucho más remarcante. Es allí donde podemos enlazar con el niño utilizando técnicas de juego dirigidas a fortalecer funciones que pueden estar no muy bien organizadas y si está organizada habilitarla mucho más no se trata de logra niño genios sino de lograr habilidades en buena disposición.
     
  5. EL ÁREA SOCIOEMOCIONAL

    La socialización es un aspecto que se desarrolla desde el nacimiento cuando se garantiza la evolución de sus afectos a través de una adecuada lactancia, enlaces afectivos continuos con el niño y una adecuada organización en los métodos correctivos. Estos tres atributos son los que van a provocar que ese niño esté fortalecido psíquicamente y pueda enlazarse afectivamente y socialmente.

    Creemos necesario incidir en este aspecto porque es una de las dificultades que permanentemente encontramos en los niños no permitiendo su integración a los grupos de acuerdo a sus edades correspondientes siendo, por ejemplo, el ingreso al niño casi siempre rodeado de miedos y temores dados por la angustia de la separación.

    Este es un claro indicador de que sus áreas psicológicas no han estado bien fortalecidas, de que el proceso de individualización, de capacidad de enfrentamiento y de separación de la madre respeto a su criatura no han estado muy bien desarrollado.

    Todo esto se desarrolla desde el momento que el niño nace, donde entramos en toda una secuencia de actividades que fortalezcan esta socialización. Esos pequeños paseos por ejemplo que tiene el niño son importantes pues ha medida que se van incrementado van a provocar que el niño se anexe más con su ambiente y no tenga temores a situaciones nuevas porque ya está familiarizado con ello, dotado de sus enlaces afectivos primarios y sus procesos de programas de estimulación. Por ello es la importancia este aspecto que es uno de los puntos del desarrollo de su propia evolución. Sabemos que con la socialización las buenas relaciones interpersonales que pueda tener, la facilidad de enlazarse es lo que va a provocar que ese niño penetre a todo lado, a todo mundo y a toda realidad.

EDUCAR A LOS NIÑOS CON PREMIOS Y CASTIGOS

"Si apruebas comes toda la comida te compro un regalo", "No, hoy no juegas con tu pelota estas castigado". Son ejemplos de salidas que muchos padres de familia tienen cuando no saben que hacer para que su hijo se comporte de determinada manera. Es entonces cuando recurren al premio o al castigo aunque no siempre son eficaces ni actúan de manera inmediata. En todo caso, se trata de recursos que se deben emplear con prudencia para que den resultados.

PREMIOS

Ofrecer premios a los hijos es como reconocer un fracaso, es como si, al fallar como educadores, tuviéramos que recurrir a la "ayuda" de los premios que, mas que educar, adiestran.

Los castigos, por el contrario, no suelen dar tanta sensación de fracaso incluso socialmente son aceptados como padres responsables aquellos que castigan a sus hijos.

Los premios y los castigos son instrumentos eficaces en algunas situaciones criticas en las que el tratamiento habitual que se da en el proceso educativo (dosis de ejemplos, persuasión y reflexión) no surten efecto y es necesario restablecer un cierto equilibrio.

Son recomendables y adecuados si se usan como medios temporales de obtención de logros y siempre de forma apropiada.

Tipos de Premios 

 

  • Premios Previstos. Son las recompensas pactadas que se ofrecen si se presenta la conducta que se espera. El deseo de conseguirlas ayuda a regular la conducta.
  • Premios Imprevistos. Se conceden sin previo aviso como reconocimiento a una conducta deseable. Puede producir efecto en la persona que lo recibe y en las que lo observan.
  • Premios por Entregas. Son los que mantiene el interés mas vivo, al concederse puntos o vales acumulables cuando se producen pequeños logros. Al alcanzar una cierta cantidad, se logra el premio.
  • Premios Liberadores. Permiten liberarse de alguna tarea desagradable

Composición de los premios

  • De Base Afectiva. Consisten en expresiones afectivas de los padres, como abrazos, felicitaciones, etc.
  • De Base Material. Consisten en posesiones materiales, como diversos objetos o dinero.
  • Relacionados con la Autonomía. Ofrecen mas libertad o autonomía para gestionar el dinero, el tiempo, el espacio, etc.

    Los padres deben evitar su uso prolongado porque crea adicción y no se actuara si no es a cambio de premios. En algunos casos modifica la conducta pero no necesariamente las actitudes y motivaciones, por lo que hay que combinarlos con otras acciones educativas.

CASTIGOS

Tipos de castigos

  • Castigos Previstos. Son las consecuencias desagradables que aguardan como respuesta a una conducta inaceptable determinada.
  • Castigos Imprevistos. Son consecuencias desagradables que se otorgan sin previo aviso ante conductas indeseables. Tratan de evitar que se repita la conducta.
  • Castigos con Oportunidades. Se ofrece un castigo si se da una conducta, pero se concede la oportunidad de rectificar en dos ocasiones antes de recibirlo

Composición de los castigos

  • De Base Afectiva. Expresiones afectivas negativas por parte de los padres como reprimendas, amonestaciones, alejamiento físico, silencio, caso omiso...
  • De Base Material. No poder usar algo ( TV, equipo de música, bicicleta...) o quedarse sin alguna posesión.
  • Relacionados con la Autonomía. Restringen o privan de la libertad de salir, reducen el tiempo de ocio, prohíben algunas relaciones...

    Es muy importante que los padres elijan los castigos con prudencia. Los castigos deben cumplirse, por lo que un castigo absurdo o que no se cumple produce el efecto contrario. También ha de ser verdaderamente desagradable ya que si solo supone una ligera molestia, se pude acabar aceptando la molestia como un mal menor. Procurar que el castigo se acepte como algo merecido y se entienda que ayudara a mejorar.

    Los padres deben tener presente que puede aumentar la conducta indeseable. En algunas ocasiones, los hijos buscan llamar la atención de los padres y, al no conseguirlo con una conducta deseable, les basta con que les prestemos atención mediante castigos por las indeseables. Es este caso esta directamente contraindicado su uso.

    Si el castigo se ve desproporcionado, injusto o absurdo, puede generar sentimientos de aversión, venganza y resentimiento, como consecuencia, es probable que no se evite la conducta indeseable. También estará contraindicado su uso en estas circunstancias.

LA TIMIDEZ, SINÓNIMO DE FALTA DE SEGURIDAD

A los niños tímidos no les gustan ir a fiestas infantiles, tienen dificultad para hacer amiguitos, no exponen en clase y cuando salen al recreo son incapaces de relacionarse con otros pequeños de su edad, solo quieren estar al lado de su madre para sentirse seguros y protegidos.

Este comportamiento no es normal. Un niño no solo necesita interactuar con otros niños para desarrollar su personalidad y autoestima sino también para que no se convierta en un adulto temeroso y con trastornos de la personalidad.

Un niño suele ser introvertido cuando tiene padres sobreprotectores y rígidos. Si tiene dificultades para socializar, los padres tienen que analizar su comportamiento porque quizá lo están cuidando demasiado. En caso que no sea una sobreprotección, se debe fortalecer su autoestima y confianza.

¿ Cuan recomendable es inscribirlo en cursos de teatro, baile, pintura y música?. Son perfectos para que el niño se relaje y saque a relucir todo su ingenio y creatividad. Poco a poco se irán soltando y ampliara su circulo social.

Debemos tener en cuenta que la timidez también afecta su rendimiento escolar puesto que les impide a muchos pequeños a repreguntar algunas dudas que tienen sobre un tema que no entiende. Y cuando llegan las exposiciones, no van a clases o si lo hacen, tienen dificultades para hablar frente a sus demás compañeros.

Recomendaciones para los Padres

  • A los niños les gusta jugar, por más tímidos que sean. Invitar a algunos de sus compañeros a su casa para pasar una tarde juntos.
  • Sacarlos a pasear a lugares públicos en forma continua (al cine, al zoológico, a pasear al parque, etc.), esto será un buen ejercicio para que observe el comportamiento de otros niños.
  • Nunca hablar a los niños con insultos y palabras ofensivas, porqué se sentirá torpe. Tampoco obligarlo a realizar actividades que no le gusten.

    ¡La timidez es un problema que se supera lentamente!

NIÑOS AGRESIVOS

Si un niño pega a sus compañeros de clase, patalea cuando no obtiene lo que quiere y tiene reacciones violentas, es un niño agresivo. Este comportamiento va ir creciendo y preocupa que se convierta en un problema mayor. La conducta agresiva, en la mayoría de los casos, se aprende. Pero si un niño ha aprendido a ser agresivo también puede enseñársele a dejar de serlo.

Diversos estudios han demostrado que el comportamiento agresivo se aprende, a pesar de que mucha gente opine que es heredado. El modo más frecuente de hacerlo es a través del modelado. Un niño aprende a comportarse siguiendo modelos de personas o personajes que tienen éxito siendo agresivos.

Veamos un ejemplo:

"Es sábado por la mañana. Estamos leyendo el periódico mientras nuestros dos hijos juegan. De pronto, uno empieza a llorar porque el otro está cambiando continuamente de canal y no lo deja ver la televisión. Al principio no hacemos caso pero los gritos y lloros nos empiezan a poner nerviosos. Finalmente nos levantamos y a gritos le decimos al hermano que tiene el mando a distancia que pare de cambiar los canales".

Esta respuesta del padre o madre no solo no soluciona ni evita las conductas agresivas sino que las refuerza. Por un lado, el hijo que grita y llora ha observado que la rabieta le sirve para conseguir ver la televisión. De este modo le hemos reforzado, es decir, ha relacionado la agresividad con la obtención de lo que quiere conseguir.

Por otro lado, ambos niños pueden ver como los gritos ( que también son comportamientos agresivos ) nos han servido para conseguir que se callaran y nos dejaran leer el periódico con tranquilidad. Es este modo, han aprendido que siendo agresivos se consigue lo que se desea y es muy probable que en situaciones parecidas se comporten agresivamente, reproduciendo la conducta que han visto en el modelo.

Pero no acaba aquí el proceso. Si un niño tiene celos de un hermano y comprueba que cada vez que le pega, le fastidia o le hace llorar le castigamos o le damos una reprimenda, seguirá siendo agresivo con más frecuencia. ¿Por qué? El niño ha aprendido que molestando a su hermano, llama la atención. Poco le importa si le castigamos o no, lo que le interesa es que en ese momento estén pendientes de él y no de su hermano. Así pues, lo que se creía que era una buena solución para evitar que se volviera a pelear se ha convertido en todo lo contrario.

Hemos visto que el niño ha aprendido a ser agresivo. Del mismo modo podemos hacer que aprenda a comportarse mejor.

PLAN DE ACCIÓN.

  • Definir la Conducta. Debemos pensar y observar como se comporta el niño y que conducta agresiva es la que queremos cambiar por otra mas adecuada.
  • Cuando y con Quién. Anotaremos en qué momento se muestra agresivo y contra quién descarga su agresividad ( padre, madre, hermanos, visitas ?)
  • Qué queremos Conseguir. Una vez analizada la conducta que queremos modificar, debemos marcarnos una meta y establecer un tiempo prudencial para conseguirla. Siempre que intentemos hacer desaparecer un tipo de conducta, pensaremos en una alternativa. Por ejemplo, si lo que pretendemos es que el niño deje de pegar a su hermano, debemos potenciar que juegue con él y comparta sus juguetes.

Métodos para reforzar positivamente una conducta no agresiva

Premios
Se debe hacer un listado con aquellas recompensas que puedan ser importantes para el niño. En ocasiones, los halagos, las caricias y las alabanzas son más efectivos que una recompensa material. Premiar cada pequeño esfuerzo que haga, encaminado a cambiar su conducta, pero sobre todo, nunca reforzaremos la conducta que estamos intentando hacer desaparecer. Métodos para Extinguir la conducta inadecuada

No prestar atención
Cada vez que el niño se muestre agresivo, llore, patalee, etc., debemos ignorarlo. Como ya hemos visto, presta atención a una conducta agresiva no hace más que reforzarla. Así pues, ignorarla hará que vaya debilitándose hasta desaparecer.

Reprimenda verbal
Es adecuada con niños pequeños. Nunca debemos gritar, pero si mostrarnos serios y firmes. Si nos reímos o demostramos que nos podemos dejar convencer por lloros se transformará en un método ineficaz.

Dra. Martha Leiva de Chamochumbi
Lima - Perú.
Información Profesional