Es un arte de origen japonés que consiste en crear figuras bajo la técnica del plegado de papel. Lo curioso es que para obtener las figuras no es necesario el uso de goma, cintas adhesivas o grapas, todo se realiza sólo con papel, cuanto más grueso sea el papel será más firme. La etimología de la palabra ORIGAMI, proviene de las raíces “ORU” que significa plegar y “KAMI” que significa papel.
Para la filosofía oriental, el origami es una fuente de relajación que ofrece calma y paciencia a quien lo practica, dichas características se han podido comprobar a través de las terapias que se basan en la realización de ejercicios manuales o y/o artísticos. Actualmente también se usan en las escuelas para desarrollar la expresión artística e intelectual de los niños.
El origami ya no es un arte practicado sólo por los adultos, Friedrich Fröebel, pedagogo alemán, se encargó de introducirlo a las escuelas con objetivo de enseñar las figuras geométricas, pero al desarrollar este proyecto se encontraron otros muchos beneficios para los niños:
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Incentiva la imaginación y fomenta la expresión artística, inicialmente el niño deberá adquirir los conceptos básicos para luego poder crear sus propios diseños de forma autónoma.
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Fortalece la autoestima, el niño al ver que una idea suya se ha hecho realidad a través de su diseño se siente capaz de lograr lo que se propone y si a esto se le suma las felicitaciones de las personas será de gran apoyo emocional.
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Desarrolla la destreza manual, al realizar el plegado se debe dar de una forma exacta y precisa de lo contrario el producto no resultará como debe de ser y esto sólo se logrará cuando adquiera destreza con esta técnica.
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Beneficia la atención, para lograr la precisión necesaria se requiere que el niño ponga mucha atención y concentración mientras está trabajando y esto se logrará cuando el niño vaya observando su progreso, será una motivación.
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Exige paciencia y constancia, como es de esperarse, los diseños se irán perfeccionando con la práctica y es necesario apoyar al niño para que persista en mejorar su técnica, de esa manera él mismo pondrá su esfuerzo.
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Requiere de memoria e imaginación y pensamiento, para llevar a cabo la creación de un diseño es necesario usar la imaginación para tener idea de lo que se desea hacer y la memoria para planificar la ejecución de acuerdo a las experiencias pasadas.
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Acelera el proceso de maduración del cerebro y un mejor desempeño intelectual en el futuro, al involucrarse el uso de los sentidos estamos hablando de un trabajo sensorial lo cual significa la activación directa del cerebro ya que es a través de los estímulos sensoriales que el niño aprende.
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Brinda tranquilidad y calma, el niño tienen la oportunidad de dejar de lado los malos momentos que haya podido tener, alejar su mente de situaciones de estrés o de temores que suela tener, porque al realizar el ORIGAMI el niño pone mucha atención en lo que hace y deja atrás algunos pensamientos que lo puedan estar angustiando.
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Proporciona placer y satisfacción, al tratarse de una actividad manual que concluye con un producto del cual puede disfrutar, se convierte en un momento divertido y sano.
Actualmente se puede encontrarse una gran variedad de modelos de papel: de diferentes colores, con diseños, con texturas o con diferente tipo de gramaje (grosor). Todo esto favorece a la estimulación sensorial del niño además de brindar mayor atractivo y motivación en ellos.
Es importante recordar que al inicio el niño necesita del apoyo de un adulto que lo guíen en el proceso de aprendizaje de este arte y luego, cuando lo ha logrado será necesario que el adulto supervise y refuerce el aspecto emocional del niño, felicitándolo y dándole ánimos a continuar mejorando.